La AEPM insta a la Comisión Europea a reforzar la Directiva Marco del Agua

El Consello Regulador de la DOP Mexillón de Galicia, junto con el resto de socios de la Asociación Europea de Productores de Moluscos (AEPM), continúa demandando la protección efectiva de la calidad de las aguas donde se crían los moluscos. Nuestra iniciativa más reciente al respecto se concreta en la presentación de una serie de consideraciones en el proceso de revisión de la Directiva Marco del Agua (DMA) iniciado por la Comisión Europea.

Dicha revisión se centra en los proyectos de materias primas críticas que tienen que ver con la extracción y el procesamiento de diversos minerales, actividades “con una mayor probabilidad de generar contaminación por metales, movilización de sedimentos y vertidos contaminantes en las cuencas fluviales y estuarios de los que dependen las zonas de producción de mariscos”, advierte la AEPM.

Los productores incluyen en el documento enviado a la Comisión Europea algunos ejemplos de las consecuencias de la degradación del agua con una mención expresa a Galicia, en concreto a las explotaciones mineras de Touro y San Finx. Ambos casos “han generado una oposición constante por parte del sector de la producción de moluscos (marisquero y bateeiro), que considera que el desarrollo o reapertura de actividades mineras en cuencas fluviales sensibles suponen riesgos significativos para la calidad del agua, la salud de los ecosistemas y la viabilidad de las zonas de producción costeras”.    

La AEPM defiende que la DMA es adecuada para el propósito para el que fue desarrollada y que la prioridad debe seguir siendo su implementación y aplicación efectiva, no diluir sus principios fundamentales. Advierte que cualquier debilitamiento del principio de no deterioro tendrá consecuencias negativas e impacto en los sectores que dependen del agua, de ahí que las medidas de protección no deben verse comprometidas por intereses industriales, y subraya que la estabilidad regulatoria es “esencial” para la inversión a largo plazo y para la confianza del sector.

Los productores inciden en que el cultivo de moluscos depende en gran medida de la calidad del agua, ya que ostras, mejillones y almejas son organismos filtradores y reflejan el estado ecológico y químico de su entorno. A su juicio, la DMA no es solo una legislación ambiental, sino un “pilar fundamental para la viabilidad, resiliencia y competitividad de nuestro sector”.

En base a esas razones, la AEPM insta a la Comisión a preservar la integridad y ambición de la DMA; asegurar que cualquier simplificación mejore la calidad y la eficiencia sin disminuir la protección ambiental; priorizar la aplicación y el cumplimiento de la DMA, incluyendo el principio de “quien contamina, paga”; evitar introducir exenciones nuevas o ampliadas para actividades industriales; elaborar directrices de la UE sobre aplicación del principio de no deterioro a los proyectos industriales para garantizar la seguridad jurídica sin rebajar los estándares; introducir medidas de protección de la planificación especial para prevenir actividades industriales de alto riesgo en zonas sensibles de producción acuática y de mariscos; incrementar el apoyo financiero y técnico para la gestión de incidentes de contaminación del agua, la prevención de la contaminación y la infraestructura de aguas residuales; y fortalecer la participación de las partes interesadas, en particular de los sectores directamente dependientes de la calidad del agua.

“La Directiva Marco del Agua es un activo estratégico para los sistemas alimentarios sostenibles de Europa y su competitividad económica a largo plazo. Su debilitamiento trasladaría los costes a los sectores sostenibles y a las autoridades públicas, socavaría la producción de alimentos y generaría responsabilidades medioambientales a largo plazo”, concluyen los productores.